jueves, 29 de octubre de 2009

Nocturna



Gabriela, la gata de negro pelaje,
patrulla el reverso de la madrugada,
el cielo la viste de noche cerrada,
nocturna y salvaje;
con pasos de seda y empeños de encaje,
oscuros los ojos de oscura mirada,
avanza en las sombras, de sombras sitiada,
tiznando el paisaje.
Los gatos la siguen a corta distancia,
ninguno se atreve
a invocar el nombre de la gata en vela;
todo es viento y ansia,
todo es lluvia y llueve,
y el eco incitando, “Gabriela, Gabriela”.

domingo, 18 de octubre de 2009

Una gata llamada París


Makoto Muramatsu

Compra frutas y sueños por docena
y un ramito de azahar para la mesa,
desentona vivaz la Marsellesa,
no la rozan el viento ni la pena;
se maquilla en francés para la cena,
con un gesto gallardo de princesa
y se pinta los labios de turquesa,
bendecida de amor, enhorabuena.
Se atornilla en el pecho de su amado,
(jeroglífico nudo
de diástole embrujado);
no hay mañana de lunes en su cama,
y febril y al desnudo,
en diluvio de besos se derrama.